miércoles, 30 de octubre de 2013

La Policía Local sanciona o clausura un local si «estima» que supera los umbrales marcados por la normativa, sin necesidad de contar con un sonómetro

El concejal delegado de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, Maximiliano Vílchez, ha presentado la nueva ordenanza de ruidos que incluye medidas de actuación inmediata, como la posibilidad de que un agente de Policía Local sancione o clausure un local si «estima» que supera los umbrales marcados por la normativa, sin necesidad de contar con un sonómetro o ir acompañado de un funcionario de Medio Ambiente, o la obligación de que las actividades emisoras de ruido dispongan, además de controladores del ruido, de un centro de transmisión de datos en tiempo real que remitirá la información al Consistorio para facilitar la inspección y control a distancia.
En rueda de prensa, Vílchez ha explicado que esta ordenanza se debatirá en el Pleno de este viernes y pretende adecuar las características de la ciudad a las «exigencias» de la normativa andaluza, estatal y europeo. «Hay una razón legal para hacerla, ya que la anterior ha quedado desfasada», añade, insistiendo además en que la «prioridad» del Ayuntamiento es la defensa del medio ambiente. Así, señala que en toda su tramitación ha tenido un «importante grado de participación», no sólo de distintas áreas municipales, sino también desde la ciudadanía, con colegios profesionales y asociaciones vecinales. Vílchez recalca que en esta ordenanza se potencia principalmente el principio de prevención, ya que «antes de iniciar una actividad se tienen que cumplir una serie de requisitos para que no haya emisiones de ruido por encima de lo permitido». También, afirma que los movimientos vecinales lamentaban que existían normas de ruidos pero que «quedaban sobre el papel, no tenían un traslado en la calle, donde seguía existiendo niveles de ruido insoportables en determinados casos y que no había posibilidad de actuación porque no se contemplaba la intervención policial como sí lo hace esta norma».
Así, hay hasta 17 artículos que regulan el control policial de las actividades permitirán que los agentes municipales «cuando se encuentre ante una emisión de ruido que estime que puede vulnerar la norma establecida puede sancionar con carácter leve e, incluso, suspender y clausurar la actividad». Esto no era posible anteriormente ya que era necesario que ese policía llevara sonómetro o que estuviera acompañado de un funcionario del área de Medio Ambiente. «Al policía al que llamamos cuando nuestro vecino esta molestando, podrá llegar y sancionar o clausurar si se trata de un establecimiento», recalca, indicando que se recogen sanciones desde un mínimo de 300 euros a un máximo de 300.000 euros en función de la gravedad de la infracción. Junto a la sanción económica, también se recoge que se puede llevar a cabo la revocación o suspensión de la legalización de su actividad, clausura o precintado de la maquinaria emisora de ese ruido, entre otros. Vílchez detalla que esto se completa con que las actividades que podían ser emisoras de ruido, que hasta el momento tenían que tener autocontroladores del ruido, han de disponer de un centro de transmisión de datos en tiempo real para facilitar la inspección y control a distancia.
También, se recoge la prohibición de que haya bares con música, discotecas o salas de fiestas colindantes a viviendas, se han rebajado los límites de ruido en interior de edificios como en exterior, se regla lo relativo a vehículos a motor y sirenas, horarios y ubicaciones de ensayos de bandas de música, la propaganda y venta ambulante, entre otros. «Se pretende lograr una mejor calidad de vida de ciudadanos y los demostramos día tras día con las distintas ordenanzas que desarrollamos en defensa del medio ambiente», concluye.

Curiosidades de la 59º Edición del Trofeo Carranza

Como detalle curioso de este primer triangular del Trofeo Carranza habría que destacar los tres himnos diferentes que se interpretaron al comienzo de cada uno de los partidos. En el primer encuentro mientras los jugadores saltaban al campo por megafonía se escuchaba el himno oficial del Torneo Carranza.
En el caso del partido entre Sevilla y Cádiz, sonó el himno oficial del Cádiz Club de Fútbol. Por último, antes del inicio del Cádiz y Atlético Tetuán, el himno reproducido por la megafonía del Ramón de Carranza era el del Centenario del Cádiz, interpretado por el dúo musical Andy y Lucas.

Los triunfos del Sevilla en el Carranza: Siete Títulos y segundo club más laureado del torneo

1º Trofeo Carranza: 1955 – 1º Sevilla 2º At. Portugal
2º Trofeo Carranza: 1956 – 1º Sevilla 2º Atlético de Madrid
3º Trofeo Carranza: 1957 – 1º Sevilla 2º Athletic de Bilbao 3º Racing de Paris 4º Os Belenenses
4º Trofeo Carranza: 2004 – 1º Sevilla 2º Valencia 3º Cádiz 4º Lazio
5º Trofeo Carranza: 2008 – 1º Sevilla 2º Cádiz 3º Athletic de Bilbao 4º Villarreal
6º Trofeo Carranza: 2009 – 1ºSevilla 2º Deportivo 3º Cádiz 4º Valencia
7º Trofeo Carranza: 2013 – 1º Sevilla 2º Atlético Tetuán 3º Cádiz

El refugio económico de una heladería


El refugio económico de una heladería

Sevilla está experimentando un auge del negocio de los helados Marcas de toda la vida y algunas nuevas buscan hacerse con un hueco en el paladar de los sevillanos
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Fachada del local de la calle Tetuán donde próximamente se ubicará una nueva tienda de Helados La Abuela
A más crisis, más bares. Sevilla, la ciudad de los 4.000 bares y los 10.000 veladores, podría convertirse en poco tiempo en la capital con más heladerías por metro cuadrado. En apenas un lustro, muchos de estos establecimientos han abierto en la ciudad. Los sevillanos no tendrán problema alguno para saciar su capricho heladero si se encuentran, por ejemplo, en la céntrica calle de San Pablo, donde en apenas 300 metros en línea recta pueden acercarse a Rayas, la nueva Heladería Miquel, la Pastelería San Pablo o el quiosco de helados que ha montado El Corte Inglés en las puertas de su tienda de la Magdalena.

Actualmente, hay 81 licencias de heladerías registradas en la capital, según fuentes del Ayuntamiento. La tendencia en el sector servicios en Sevilla refleja además un auge de este negocio de los helados. Un exponente de esta coyuntura es la cadena Helados La Abuela, que ha hecho una apuesta fuerte por el sector en la ciudad ya que tienen previsto abrir hasta 15 heladerías en unos cuatro años. Actualmente poseen un establecimiento en la calle Laraña y próximamente abrirán otro en la calle Tetúan. Responsables de la cadena aseguran que creen que "hay público para explotar el negocio". Por lo general, ésta es la idea que mueve a los impulsores de las nuevas heladerías a abrir sus propios negocios. Juanjo Jaque es encargado de la heladería de la cadena catalana Ferretti situada en la Avenida de la Constitución, que abrió en 2009, y asegura que entonces "ya tenía la competencia del Mascarpone y el Häagen-Dazs" pero que "hay público" y "de momento funciona". De la misma manera pensaron los responsables de la nueva Heladería Miquel situada en la calle San Pablo. Abrieron hace un mes, en pleno apogeo de la canícula sevillana: "Vimos que por aquí pasaba gente y que la climatología de Sevilla acompaña todo el año", señala Emilio Moreno, encargado de la franquicia sanluqueña.

El sistema de las franquicias está muy vinculado a este negocio del helado. Cuando se trata de explotar sólo un producto y montar un establecimiento pequeño que necesita poca inversión y mantenimiento, las heladerías se convierten en un refugio del pequeño empresario y de su impulso emprendedor. Blas Matitos, asesor inmobiliario de Inerzia, considera que hay cierto "boom" en el sector heladero en la ciudad y cree que la razón de que pululen este tipo de tiendas es que son negocios que sólo necesitan "un local pequeñito" y que con el régimen de franquiciado "se pierde poco dinero" tanto en la inversión como en caso de fracaso. Sin embargo, añade que, según su experiencia, el éxito del negocio depende de "quién lo monte y cómo" pero sobre todo de la "calidad del producto". Ha visto cerrar en poco tiempo varios locales por lo que califica este auge de "volátil" y advierte de que no es "la panacea" que "asegura un negocio próspero y duradero".

Las marcas veteranas saben bastante de esto. Cristina Rayas, encargada de la heladería Rayas de la calle San Pablo, reconoce que "hacerse un hueco en Sevilla" sólo se consigue con "esfuerzo y mucho trabajo" y asegura que su marca está "plenamente comprometida con mejorar cada día para ofrecer productos de buena calidad" a su fiel clientela.

El helado es un producto al que prácticamente nadie dice que no, un capricho que puede picar en el estómago en cualquier momento del día o del año. Es por esto que hay muchos bares o establecimientos de hostelería que saben que el helado es un filón que explotar como complemento a sus negocios. Jorge Hermosilla, propietario de Avenida Restauración en la Avenida de la Constitución, lleva dos años y medio en su local de hostelería vendiendo helado junto a sus tapas y platos. Tiene dos neveras con tarrinas de helados Alacant que mantiene todo el año: "El helado si es de calidad se vende solo", explica. En el Horno de San Buenaventura de la Avenida de la Constitución, por ejemplo, también se mantiene una nevera de helados todo el año y hasta cadenas de comida rápida como McDonals o Burger King tienen siempre disponibles productos derivados del helado tradicional. El filón del complemento del helado en un negocio de hostelería está patente en la dificultad de sentarse en un bar o una terraza y que como postre no haya una carta de helados.

El helado es un complemento que aporta beneficios para un negocio hostelero pero vender sólo helados implica cierta dificultad en una ciudad cuyos habitantes no están acostumbrados a tomarlos en cualquier momento del año. Cristina Rayas, señala que su tienda, de la marca Rayas y ya consolidada en la ciudad con más de treinta años de experiencia, consigue mantenerse abierta "casi once meses al año sólo vendiendo helado". La incógnita está en si las nuevas heladerías que monopolizan sus beneficios en este producto serán rentables más allá del verano, si tanta oferta se corresponde con la demanda de la ciudad. Ya se verá si será demasiado, por ejemplo, en la calle Tetúan, una heladería de La Abuela, el Mascarpone y enfrente, en la Campana, el Ben & Jerry's, o en la Avenida de la Constitución, una tienda Häagen-Dazs, la heladería Ferretti, el Mascarpone, La Ibense Bornay y todos los bares con sus neveras de helados y sus cartas de polos al uso, cuando se disipe el calor y sólo queden los turistas más golosos y los sevillanos menos frioleros.

Multan a un bar denunciado por impedir la entrada sin indumentaria adecuada


Multan a un bar denunciado por impedir la entrada sin indumentaria adecuada

El Ayuntamiento ha sancionado al local de copas Capitol, después de que Facua interpusiera una reclamación. Aún no se ha precisado la cuantía de la falta.
EFE, Sevilla | Actualizado 14.08.2013 - 14:02
El Ayuntamiento de Sevilla ha multado a una sala por impedir la entrada a usuarios, según una denuncia de la asociación de consumidores Facua, que aseguró que se prohibía entrar por no tener invitación o no llevar indumentaria adecuada. Un comunicado de Facua informa de que el Ayuntamiento ha sancionado a Capitol, un bar de copas ubicado en la Plaza Nueva, por "denegar ilegalmente la entrada a usuarios", tal como denunció en marzo de 2012 la asociación de consumidores.

El Servicio de Consumo del Ayuntamiento no ha precisado la cuantía de la sanción, que se ha impuesto tras una denuncia por vulnerar la normativa sobre derecho de admisión. Facua Sevilla denunció a la empresa tras recibir varias reclamaciones por parte de usuarios a quienes se negó la entrada mientras otras personas accedían sin problemas. Los porteros alegaban "de forma arbitraria", según Facua, que era necesaria una invitación para acceder al local y a otros usuarios les indicaron "que su indumentaria no era la adecuada", pero "sin que en la puerta se detallasen las condiciones de derecho de admisión en algún cartel", asegura la asociación de consumidores.

Uno de los afectados explicó a la asociación que a pesar de que se le entregó la hoja de reclamaciones, el establecimiento se negó a prestarle un bolígrafo para cumplimentarla. En su comunicado, Facua recomienda a todos los afectados que reclamen y recuerda que los establecimientos tienen la obligación de entregar hojas de reclamación a petición del usuario y, en caso de que la nieguen, pueden llamar a la Policía Local para que levante atestado del incidente. 

Software 'made in' Sevilla para los bares de México, Portugal y Marruecos

El Grupo Soltel, que dirige Julio Pérez, va a exportar el software "más utilizado" en la hostelería sevillana a otros países. México, donde la firma tiene una de sus sedes empresariales, será la primera meta para difundir un sistema informático a través de PDA y TPV que llevan utilizando los restaurantes de la capital andaluza "desde hace más de 17 años".

A lo largo de todo este tiempo, el software ha demostrado su "eficacia" y ha cosechado "importantes firmas" como clientes. La cadena Robles, los San Eloy, cafeterías de los Supermercados MAS, el grupo Carlos Cañal, El Pesquero o Becerrita son algunos de los nombres que "confían día a día en la gestión de su trabajo a RestMaster", un programa que se va actualizando cada año y que funciona en 500 restaurantes y establecimientos sevillanos y la misma cifra en firmas del resto de España, "sumando un total de un millar", según Soltel.

Sin embargo, Didesís, la empresa creadora y distribuidora del software, ha tenido "siempre el eterno problema de muchas pequeñas y medianas empresas (Pymes), que es, según Soltel, "la dificultad a la hora de crear una red de distribución y poderlo vender a mayor escala, e incluso fuera de España". La compra por parte del Grupo Soltel del 51% del accionariado de Didesís dará origen a Soltel Didesis, una nueva empresa que ya está en trámites de creación desde la que se afrontará un canal de franquicias y otro de distribuidores que extenderán la venta de este "consolidado" programa de gestión de hostelería. El "salto" internacional de RestMaster se prepara también de manera paralela con varios países como destino.

El director general y CEO de Soltel, Julio Pérez, ha manifestado su "satisfacción" por el acuerdo alcanzado con la empresa Didesís, ya que, para éste, "nos va a permitir la entrada en el sector del comercio a través de esta sociedad tecnológica con el producto con mayor presencia en la hostelería". Por su parte, el director comercial de Didesís, Manuel del Saz, ha destacado que el Grupo Soltel les va a permitir "crecer" y "llegar hasta donde llevan años queriendo situarse, pero no les era posible porque carecían de infraestructura".

Durante estos últimos meses del año, Soltel Didesis terminará la redacción del plan internacional y, tras la apuesta por México, afrontará la difusión del programa en Portugal y Marruecos durante su primera etapa de expansión. A nivel nacional, otras comunidades autónomas también serán objetivo de la instalación de franquicias, al estar ya implantada la herramienta en conocidos restaurantes de Segovia, Zamora o Madrid.

Espartinas fue el único municipio que mantuvo su número de bares

La tendencia al cierre de bares registrada en Sevilla capital se reprodujo en toda la provincia, en la que la desaparición de comercios dedicados a la restauración fue incluso más acusada. En ninguno de los municipios de Sevilla creció el número de bares y restaurantes y sólo en uno, Espartinas, se mantuvo el mismo número entre los años 2007 y 2012, según refleja el Anuario Económico de España elaborado por La Caixa. En el resto de ciudades y pueblos de la provincia de Sevilla, las cifras revelan una importante caída del número de negocios de un sector que durante los últimos años parecía mantenerse como uno de los menos afectados por la crisis económica, de modo que hubo hasta quien habló de la nueva burbuja de los bares.

Quizás en las zonas turísticas o en el centro de la capital sí pueda hablarse de este fenómeno, pero en cuanto se sale a extramuros la percepción cambia. Las cifras lo acreditan. Sólo Espartinas mantuvo en 2012 el número de negocios relacionados con la restauración que tenía en 2007. Y quizás lo hiciera porque sólo tiene 16 comercios de este tipo. En el resto de municipios hubo un descenso generalizado de la actividad del sector, que se dio tanto en pequeños pueblos como Castilleja de Guzmán, que sólo tiene dos bares, como en la propia capital, donde hay 3.872.

Entre estos dos municipios hay una enorme horquilla en la que destacan como descensos menos acusados los de las ciudades con mayor población. Así, la tercera ciudad en número de habitantes de la provincia, Alcalá de Guadaíra, sólo perdió un 8,1% de sus bares, restaurantes, cafeterías o heladerías en el último lustro. La segunda más poblada, Dos Hermanas, también fue una de las que mejor paró el efecto de la crisis, con sólo un 9,2% de caída.

De hecho, ambas ciudades fueron, junto con Espartinas, las únicas que se quedaron por debajo de un 10% de variación. En Dos Hermanas el número de bares registrados en 2012 fue de 499, mientras que en Alcalá de Guadaíra 401. Quizás uno de los factores que explique la caída más leve en este municipio sea el hecho de que un porcentaje importante de estos negocios están ubicados en los numerosos polígonos industriales ubicados en su término municipal, en los que sigue habiendo una actividad comercial importante, aunque también se haya visto afectada por la crisis.

La cuarta ciudad en número de bares es Utrera, con 229 y un descenso del 10,2%. En el siguiente escalón están La Rinconada, con 180 y una bajada del 16,5%; Morón de la Frontera, con un 173 y una caída del 17,4%; y Écija, con 167 y un descenso del 15,7%. Le siguen Mairena del Aljarafe, con 152 bares y un 18% menos en el último lustro; Camas, con 151 y un 19,9% menos; y Carmona, con 150 negocios, lo que supone el 15,8% menos que en el año 2007. Por encima del centenar de bares también están Los Palacios y Villafranca, con 142, Coria del Río, con 131, y Lebrija, con 106.

El municipio en el que más acusado fue el descenso fue Castilleja de Guzmán, donde quedan dos bares, lo que supone una caída del 66,7% en el último lustro. Huévar, La Lantejuela y Albaida le siguen entre las poblaciones con mayor descenso.

Medio millar de bares cierran en Sevilla anualmente

El sector hostelero sevillano es muy dinámico y a la vez un negocio refugio en tiempos de crisis. Ello trae como consecuencia que se abran un gran número de bares, pero esto no impide que, al mismo tiempo, desde el inicio de la crisis, Sevilla y la provincia haya experimentado un descenso neto de casi 500 establecimientos al año.
José Luis Camarero, gerente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Sevilla y Provincia, es consciente de la posibilidad de que se produzca un estallido de la «burbuja de la hostelería», al igual que ocurrió con otros sectores como la construcción. A este respecto, reconoce que «aunque ahora mismo puede parecer que hay un exceso de establecimientos hosteleros, las leyes del mercado irán marcando si hay un elevado número de locales y, por lo tanto, la oferta se irá ajustando a la demanda. Lo que sí es cierto es que el pastel es cada vez más pequeño y hay más comensales».
Camarero insiste en que «en general, la situación es complicada y el sector lo está pasando mal, ya que llevamos 61 meses consecutivos de descenso de facturación en torno al 8 y el 10%». Con todo, matiza que el turismo «está amortiguando las dificultades económicas en el sector». Así, indica que casi el 54% del gasto del turista que acude a Sevilla se realiza en servicios del sector de la restauración, lo que viene a suponer unos 35 euros de media.
Para paliar esta situación, los empresarios han tenido que hacer uso de la imaginación y de nuevas fórmulas de venta para garantizar la rentabilidad de los negocios. «Así –incide– los profesionales están haciendo un gran esfuerzo por ajustar la carta a unos precios más asequibles para el público».
Por otra parte, el gerente de la asociación de los hosteleros sevillanos mantiene que los bares tradicionales coexisten «sin demasiada tensión» con las franquicias y el gastrobar, «un innovador concepto en la restauración, basado en una especial decoración del local, así como una cuidada presentación y elaboración de los platos», explica Camarero.
Al sector de la hostelería genera unos 30.000 puestos de trabajo en Sevilla capital y la provincia. De esta cifra, un 60% corresponde a la ciudad y un 40% al resto de municipios sevillanos. Y ello pese a que Sevilla cuenta con un bar por cada 174 habitantes, cuando la media nacional es de uno por 139 habitantes.

Modelos de bares